La región metropolitana de Puerto Rico continúa posicionándose como el principal foco de eventos relacionados con sobredosis, concentrando una proporción significativa de las alertas registradas en salas de emergencia del país. Datos del sistema de vigilancia sindrómica del Departamento de Salud reflejan que cerca de un 40% a 50% de las visitas relacionadas con posibles sobredosis se originan en la región de Bayamón y San Juan, donde también se ubica la mayor concentración de hospitales que reportan estos casos.
Este patrón coincide con la distribución poblacional, pero también revela una mayor exposición al problema en zonas urbanas. Informes del Departamento de Salud han señalado que, dentro de las sobredosis reportadas, más del 80% presentan presencia de opioides y en la gran mayoría de estos casos se detecta fentanilo, lo que refuerza la gravedad del fenómeno en estas áreas. Asimismo, los datos apuntan a que los hombres representan más del 70% de los casos atendidos, particularmente en edades entre los 30 y 50 años.
Expertos en salud pública atribuyen esta concentración a factores como la densidad poblacional, la accesibilidad a sustancias ilícitas y las dinámicas socioeconómicas propias de la zona metro. Sin embargo, advierten que el impacto no se limita a estos municipios. Pueblos cercanos como Toa Alta, que forman parte del mismo ecosistema urbano, se ven influenciados por el flujo constante de movilidad, consumo y distribución de sustancias. Esta interconexión convierte a la región metropolitana en un punto clave para entender y atender la crisis de opioides en Puerto Rico.

