Una sustancia desconocida no debe tocarse, probarse ni manipularse. Con la presencia de opioides potentes y adulterantes, la prevención también incluye saber cuándo alejarse y pedir ayuda.
El Departamento de Salud, al confirmar la presencia de carfentanilo en Puerto Rico, recomendó evitar contacto directo con sustancias desconocidas, lavar inmediatamente manos y brazos con agua y jabón si hubo exposición, no tocarse ojos, nariz o boca tras manipular material sospechoso y, en caso de síntomas o sobredosis, administrar naloxona y llamar al 9-1-1.
Este mensaje aplica a hogares, comunidades, escuelas, baños públicos, áreas recreativas, carros, trabajos y cualquier lugar donde aparezca una pastilla, polvo, envoltura o material sospechoso.
En Puerto Rico, donde se han confirmado sustancias de alta potencia y se monitorean sustancias emergentes, la educación comunitaria debe ser práctica: no recoger con la mano, no oler, no probar, no guardar “para enseñarlo después” y no intentar identificar la sustancia por color, olor o apariencia.
Si aparece material sospechoso en un espacio público, lo correcto es mantener distancia, evitar que otras personas se acerquen y contactar a las autoridades correspondientes.
La curiosidad puede ser peligrosa. Ante una sustancia desconocida, no toques, no pruebes y no manipules. La prevención comienza con una decisión sencilla: mantener distancia y pedir ayuda.

