Paramédicos, policías, bomberos, personal de emergencias y profesionales de salud llegan primero cuando ocurre una sobredosis. En un escenario con fentanilo, carfentanilo y sustancias emergentes, su seguridad también es una prioridad de salud pública.
La alerta de carfentanilo del Departamento de Salud advierte que esta sustancia representa una amenaza significativa no solo para personas usuarias, sino también para personal de emergencia y profesionales de salud que podrían exponerse accidentalmente. Salud también informó que intensificaría capacitaciones clínicas para primeros respondedores y entidades comunitarias.
Además, la lista de usos aprobados para fondos de restitución por opioides incluye ampliar capacitación a primeros respondedores, escuelas, grupos de apoyo comunitario y familiares, así como aumentar la distribución de medicamentos para revertir sobredosis.
En Puerto Rico, proteger a primeros respondedores significa entrenarlos para reconocer signos de sobredosis, usar equipo de protección cuando aplique, administrar naloxona, evitar contacto directo con sustancias desconocidas, documentar eventos y coordinar con salud pública.
También significa cuidar su salud emocional. Atender emergencias repetidas puede causar trauma vicario, agotamiento y estrés. La prevención debe incluir a quienes responden y no solo a quienes reciben ayuda.
Una respuesta segura salva más vidas. Las agencias, municipios y organizaciones deben mantener capacitación actualizada, naloxona disponible y protocolos claros para sustancias desconocidas.
